JOSÉ CARLOS TEJADA

¡ Y POR FIN SE HIZO JUSTICIA !

Por José Carlos Tejada, padre de un deportista con discapacidad intelectual

El pasado día 21 de noviembre en la ciudad de Kuala Lumpur ( Malasia), la Asamblea anual del Comité Paralímpico Internacional, tomó el acuerdo de la integración de los deportistas discapacitados intelectuales en el movimiento paralímpico.

Esta decisión, que veníamos demandando y esperando los familiares, entrenadores y demás personas que tienen relación con este colectivo , ha tardado nueve años en hacerse realidad.

La noticia nos ha llenado de gozo y nos ha producido una gran alegría, pero no plena, ya que, el IPC ha aprobado una progresión gradual de integración de nuestros deportistas. Por lo que inicialmente se incluyen en la familia paralimpica a los discapacitados intelectuales que practiquen los deportes de la natación, atletismo, ping pon y remo. Que tendrán la posibilidad de asistir a Londres 2012, sin consiguen las mínimas que se establezcan. Mientras que el resto de otros deportistas de otras especialidades deportivas, se quedarán “fuera de juego”; como por ejemplo a los deportes de invierno, donde por cierto en nuestro país tenemos grandes especialistas de alto nivel.

El primer paso ya lo hemos dado, pero todavía quedan algunos más que dar, para la plena integración en el IPC de todos los deportistas discapacitados intelectuales de todo el mundo, independientemente de su especialidad deportiva.

El siguiente paso, desde mi punto de vista es de vital importancia. Y no es otro, que la elegibilidad y la clasificación de nuestros deportistas, con la asignación de la clase deportiva y el estatus deportivo que le corresponda. En base de la aplicación de los criterios recogidos en el Código de Clasificación del IPC aprobado por la Asamblea General en el año 2007.

El Código regula la clasificación y elegibilidad , y los deportistas discapacitados físicos, dependiendo de su discapacidad están clasificados desde la clase S-1 a la clase S-10. Por su parte los deportistas discapacitados invidentes, se encuentran clasificados, desde la clase S-11 a la S-13, dependiendo si son invidentes totales o tienen alguna visión. Y lo sensoriales que están todos agrupados en clase S-15.

En lo que respecta a los deportistas discapacitados intelectuales, durante años, tanto por parte del IPC, como por la INAS-FID, no han querido o no ha podido dar solución a una grave laguna en lo que se refiere a la clasificación de los discapacitados intelectuales, ya que, en una sola clase la S-14 han metido a todos los grados de discapacidad que existen en este colectivo.

Por lo que si queremos poner una bases de futuro sólidas, y que vengan a clarificar la elegibilidad de nuestros deportistas, de una forma científica y ordenada. Al menos se deberían crear desde mi punto de vista tres clases deportivas nuevas:

La primera, S-14-1 donde estarían los deportistas con inteligencia límite o borderline , que en nuestro país tienen un grado de discapacidad del 33%. La segunda , la S-14-2 donde se encontrarían los discapacitados intelectuales con un grado del 34% al 65% y finalmente una tercera, que sería la S-14-3, donde estarían las personas afectadas con más de un 65% de porcentaje de discapacidad.

Aunque, por fin, se hizo justicia por parte del IPC, con los discapacitados intelectuales, aún este órgano deportivo de gobierno de los deportistas paralimpicos, deberá de realizar un último esfuerzo de integración, sobre los principios de rigurosidad, igualdad, universalidad y solidaridad. Lo cual repercutirá seguro, en reforzar y hacer más grande a la familia paralimpica.

UNA PUERTA ABIERTA A LA ESPERANZA

    Por José Carlos Tejada, padre de un deportista con discapacidad intelectual

Finalizados los Juegos Paralimpicos de Pekín 2008, y después de repetidas invitaciones recibidas por el IPC internacional de distintos países y estamentos deportivos, incluida Gran Bretaña que será el país organizador de las próximas Olimpiadas y Paraolimpiadas de Londres 2012. ¡ Por fin ¡, y después de 8 años desde los Juegos de Sydney en el que se condeno al ostracismo deportivo a todos los deportistas discapacitados intelectuales de alto nivel de todo el mundo, ha decidido sentarse a dialogar con la Federación Internacional de Deportistas Discapacitados Intelectuales (INAS-FID), sobre la futura integración en el movimiento paralímpico de este colectivo de deportistas.

Los familiares, entrenadores, estamentos deportivos y por supuesto los propios deportistas venimos demandado un tratamiento justo y en condiciones de igualdad, así como que públicamente se reconozca el esfuerzo y horas de entrenamiento que le dedica un deportista discapacitado intelectual, para llegar a lograr marcas en su especialidad deportiva a nivel internacional.

Durante estos últimos ocho años hemos tenido que sufrir y me cuesta escribirlo, la insolidaridad de las Federaciones Internacionales de Físicos y Sensoriales (que copan mayoritariamente los estamentos de gobierno del IPC internacional). Su posición tenía un claro objetivo de ocupar las 3000 plazas de los Juegos Paralímpicos al 50%. Por lo tanto al no dejar participar a sus “compañeros” intelectuales, no se les reducía su cuota de participación. 

La causa que siempre se ha esgrimido por parte del IPC, ha sido sus “dudas” sobre la elegibilidad de los discapacitados intelectuales, desde el punto de vista que no tenían plenas garantías de que un determinado deportista tuviera realmente una discapacidad intelectual.

Señores del IPC, la discapacidad tanto sensorial, como física e intelectual, en el siglo XXI en el que vivimos, es perfectamente diagnosticada y evaluable por la ciencia médica. De hecho la licencia internacional de los deportistas discapacitados intelectuales, consta de más de 20 folios, donde entre otras cuestiones se acredita fehacientemente su discapacidad tanto en el plano psicológico, médico, social, deportivo, pedagógico etc…

Pero pensando en positivo y en la tan ansiada integración de nuestra gente en la familia paralímpica, hay que poner unas bases sólidas para la elegibilidad de nuestros deportistas y exigir a la INAS-FID que vele por el cumplimiento escrupuloso del nuevo sistema  de licencias deportivas que se pacte con el IPC.

Y para actuar con todo rigor, creo que se tendría que contemplar y crear subcategorías dentro de los deportistas discapacitados intelectuales. Ya que, tanto a nivel cognitivo como sensorial no tienen la misma “discapacidad” el que padece un retraso mental leve ( 33% de minusvalía), moderado ( hasta un 65%) y grave ( más de un 65 %). Es decir tendríamos que copiar el mismo modelo que los deportistas discapacitados físicos que dependiendo de su discapacidad están encuadrados en las subcategorías de S-5, S-6, S-7, S-8 etc….. Y un vademécum que se podría utilizar es el Manual de Diagnósticos de Trastornos Mentales (DSM-IV-TR), que se utiliza por todos los psicólogos de todo el mundo.

A partir de hoy, se abre una puerta a la esperanza para todas las personas de este planeta  que tenemos relación con las personas con discapacidad intelectual. Y que deseamos rotundamente, que los mismos, adquieran los mismos derechos que el resto de deportistas discapacitados y se conviertan en deportistas paralímpicos. Si finalmente el IPC, lo acepta en su Asamblea que celebrara en el mes de noviembre próximo, aparte de hacer justicia con el colectivo, habrá dado un paso más para su integración en la sociedad.